Montañas y miradores de Liébana

Mirador de Tudes

Vistas desde el Mirador de Tudes en Vega de Liébana

Sobre el pueblo de Tudes, en Vega de Liébana, el paisaje se abre hacia el valle y los Picos de Europa. Es una de esas paradas en las que merece la pena apagar el motor, bajar del coche y mirar un poco más despacio.

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Mirador de Liébana — Cahecho

Picos de Europa desde el Mirador de Liébana en Cahecho

Cahecho se ha ganado el sobrenombre de “el Mirador de Liébana”. Desde este pueblo elevado frente a los Picos de Europa, la montaña se contempla a distancia suficiente para apreciar la dimensión del macizo y del valle que queda a sus pies.

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Mirador de San Miguel

Valle de Liébana y Picos de Europa desde el Mirador de San Miguel

Muy cerca del monasterio de Santo Toribio, el Mirador de San Miguel permite contemplar juntos el valle de Liébana y el frente de los Picos de Europa. Aquí el paisaje cuenta también su historia geológica: valles, canales y formas modeladas por antiguos glaciares quedan frente a nosotros.

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Mirador de Peñallana

Paisaje desde el Mirador de Peñallana en Vega de Liébana

En la carretera que asciende hacia Villaverde y Ledantes aparece Peñallana, un mirador sobre la zona alta de Vega de Liébana. Es una parada menos conocida que permite descubrir otra cara del municipio, lejos de los puntos más visitados de la comarca.

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SABORES DE LA MONTAÑA

Sabores de Liébana y los Picos de Europa

Aquí la montaña también se descubre en la mesa. Algunos sabores nacen en los valles de Liébana; otros pertenecen a la vertiente asturiana de los Picos de Europa. Todos cuentan algo del territorio y de quienes lo han trabajado durante generaciones.

Quesucos de Liébana

Pequeños de tamaño, pero profundamente ligados a la comarca. Los Quesucos de Liébana tienen Denominación de Origen Protegida y pueden elaborarse con leche de vaca, oveja y cabra. Algunos se ahúman, adquiriendo un carácter completamente diferente.

Cocido lebaniego

El cocido lebaniego no es solo un plato contundente de montaña. Los garbanzos, las carnes, la verdura y el tradicional relleno forman una comida que se disfruta sin prisas y que sigue muy presente en las mesas de la comarca.

Orujo

La uva no termina su historia cuando se hace vino. En Liébana, sus hollejos se destilan tradicionalmente para obtener orujo, un aguardiente estrechamente ligado a la cultura de la comarca y a las sobremesas lebaniegas

Queso Gamoneu

Un queso que hay que probar porque es muy particular y ha ganado varios precios internacionales. Es un queso de leche de cabra, vaca y oveja que consigue su sabor al curarse en cuevas naturales en la mantaña.

Vino de la Tierra de Liébana

Entre tanta montaña también hay viñedos. La indicación geográfica Vino de la Tierra de Liébana protege vinos elaborados dentro de la comarca con variedades tintas y blancas adaptadas a este paisaje de valles protegidos.

Te del puerto

El té del puerto no procede de una plantación de té. Es una hierba de montaña —Sideritis hyssopifolia— tradicionalmente recogida en zonas altas de los Picos de Europa y utilizada en infusión en Liébana.

Elige tu habitación y prepara unos días para descubrir Liébana a tu ritmo.